Estudiar con Inteligencia Emocional

Hace unos años que se conoce mundialmente el concepto de Inteligencia Emocional gracias al psicólogo estadounidense, Daniel Goleman y su libro más conocido: «Inteligencia Emocional» escrito en el año 1995. No obstante la inteligencia emocional ya fue definida por el psicólogo Edward Thorndike. Aquí vamos a tratar este tema desde el estudio, cómo podemos estudiar con inteligencia emocional y y obtener así mejores resultados. Actualmente y gracias a las publicaciones de Goleman, no sólo se aplica la Inteligencia Emocional en diversidad de campos sino que además, durante los últimos años, este concepto se ha ampliado hasta evolucionar en el ya conocido como Inteligencias Múltiples que nos indica que no sólo existe un tipo exclusivo de inteligencia con el que se distingue a las personas entre listos y menos listos. Debenos puntualizar que este último concepto no ha surgido de la nada hace poco sino que ya en el año 1983, fue acuñado por Howard Gardner, psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvardpredecesor de Goleman en cuanto a teorías de las emociones se refiere.

Desde Thorndike y Goleman se ha profundizado mucho en el campo de las emociones y su aplicación en diversos campos, desde la psicología clínica hasta las ciencias, el mundo laboral o el estudiantil así como las relaciones interpersonales. Ahora sabemos sin lugar a dudas, que el profundo conocimiento de las emociones lleva casi automáticamente al autocontrol de las mismas y, por tanto, al control de una situación concreta y al autocontrol personal.

 

Daniel Goleman
Daniel Goleman

 

 

 

«La Inteligencia emocional consiste en dirigir nuestras emociones y equilibrarlas. Se define sencillamente como la capacidad de sentir, comprender, controlar y modificar nuestras emociones.»

D. Goleman

 

 

 

 

Ahora bien, ¿cómo aplicamos la Inteligencia Emocional en el campo académico? Sencillamente partiendo de la base del autoconocimiento. Las emociones son la base del aprendizaje a lo largo de toda la vida. Evidentemente las emociones positivas favorecen el aprendizaje y las negativas no. Sin embargo, existen emociones como la ansiedad que en su justa medida favorecerán una motivación concreta hacia el aprendizaje. Es decir la intensidad de la emoción también producirá efectos positivos o negativos en el aprendizaje. Una excesiva alegría hará imposible la concentración. Un nivel mínimo de ansiedad no provocará la motivación del aprendizaje, pero un excesivo nivel de ansiedad desencadenará el miedo e igualmente no obtendremos aprendizaje sino bloqueo mental.

En 1983, Howard Gardner, precedió a Goleman, con su teoría de las «Inteligencias Múltiples«. Según esta teoría cada uno de nosotros disponemos de 7 inteligencias que nos ayudan a relacionarnos pero que no necesariamente debemos destacar en todas, pues según las características personales, cada ser destacará en una o varias de estas inteligencias.

Las 7 inteligencias de Gardner son:

 

  1. Inteligencia Lingüística: relacionada con la capacidad verbal.
  2. Inteligencia Lógica: desarrollo del pensamiento abstracto.
  3. Inteligencia Musical: ritmos y habilidades musicales.
  4. Inteligencia visual – espacial: integrar elementos y ordenarlos en el espacio.
  5. Inteligencia Kinestésica: todo lo relacionado con los reflejos, el movimiento del cuerpo y de los objetos en un espacio.
  6. Inteligencia Interpersonal: capacidad para establecer relaciones con otras personas.
  7. Inteligencia Intrapersonal: capacidad para conocerse a sí mismo, autoconfianza.

 

 

Howard Gardner
Howard Gardner

 

 

Puede ser decisivo para conseguir cualquier meta practicar el autoconocimiento y la gestión de nuestras emociones, nos facilitará la consecución de objetivos y hará más agradable y enriquecedor el camino hacia ellos.

En cualquier caso, para el estudio y el esfuerzo físico, mental y personal que supone la preparación de unas oposiciones de empleo público, resulta de una gran utilidad el uso de recursos de gestión de las emociones debido al desgaste mental y anímico que supone la preparación de una oposición.