Cómo aprobar un examen tipo test.

Los 4 consejos básicos para superar un examen tipo test.

Para afrontar con éxito un examen tipo test, igual que para cualquier otro tipo de examen, para un test debes ir bien preparado, es decir, debes haber estudiado la materia a conciencia. Si eres de los que creen que se puede aprobar un examen tipo test con un poco de suerte… bueno, no te animaremos a que lo compruebes por ti mismo porque ya sabemos cuál será el resultado… y no te gustará.

Si bien es cierto que no vas a estudiar del mismo modo que para un examen de desarrollo (donde además de memorizar datos concretos debes saber argumentarlos, redactarlos de forma estructurada, con un hilo conductor, unas conclusiones etc), no vas a estar exento de estudiar y memorizar datos concretos como definiciones, características, fechas, fórmulas, nombres etc.

Una vez asumido que la clave está en el estudio, estudio y más estudio, vamos a tratar de darte unas pautas y consejos para superar un tipo test:

  1. Conocer y valorar las características del examen.

    Es importante que sepas cuántas preguntas tiene tu examen, el tiempo que vas a tener para responder, cuántas opciones de respuesta hay, si puntúan o no negativamente las preguntas en blanco o mal contestadas, si solo una de las opciones de respuesta es correcta o pueden haber varias… Normalmente estas cuestiones aparecen publicadas en las bases de la convocatoria de la oposición a la que te presentes, aunque a veces puede que no lo sepas hasta el día del examen. Lo ideal es conocer estos datos para poder plantearte una estrategia de examen: conocer cuánto tiempo tienes por pregunta, cuántas preguntas debes contestar bien para aprobar… y poder practicar en base a estas característica. Pero si no las conoces con antelación es importante que lees correctamente las instrucciones del examen antes de empezar a contestar ya que tu nota podría variar mucho dependiendo, por ejemplo, de si las preguntas mal contestadas restan puntos o no.

  1. Leer bien las preguntas antes de contestar.

    Parece obvio, pero la realidad es que muchos de los opositores, cuando revisan su examen, se dan cuenta de que muchas de las preguntas en las que han errado las sabían, pero no las contestaron bien por no leer bien el enunciado de la pregunta. En especial ten en cuenta si el enunciado es una pregunta o una afirmación o si nos están pregunta si algo es verdadero o falso.

  1. Leer bien todas las opciones de respuesta.

    Aunque creas que la respuesta a) es la correcta ¡sigue leyendo! Nunca marques una respuesta sin haber leído todas las opciones.

  1. Contestar el examen tipo test en 3 pasos.

    Es recomendable realizar hasta un máximo de 3 lecturas del examen:

  • En la primera lectura responderemos directamente las preguntas que nos sabemos con seguridad y aprovecharemos para marcar el resto de preguntas con 2 señales o marcas: con una de estas señales, pongamos por ejemplo un símbolo de exclamación «!», marcaremos las preguntas que creemos que podríamos saber pero para las que necesitamos más tiempo antes de responder (por ejemplo, porque no estamos del todo seguros, o necesitamos hacer un cálculo, o dudamos entre solo 2 respuestas…) y con la otra señal, por ejemplo, un símbolo de interrogación «?» marcaremos las preguntas para las que tenemos muchas dudas o directamente no sabemos contestar.
  • En la segunda lectura vamos a ir solo a responder las preguntas que hemos marcado con un símbolo de exclamación «!», es decir, en las que dudábamos un poco o necesitábamos más tiempo para contestar.
  • En la tercera lectura, si nos queda tiempo, revisaremos las preguntas marcadas con el símbolo de interrogación «?»

 

 

Examen tipo test
Examen tipo test

 

Lo que hagamos en la segunda y tercera lectura dependerá de las características del examen: si las preguntas mal contestadas o en blanco restan o no restan puntos: Si no restan puntos deberás contestar todas siempre ya que no pierdes nada. Si te quitan los mismos puntos por no contestar que por errar también es mejor contestarlas todas, ya que alguna de las que aciertes por azar te sumará puntos. La decisión más complicada acontece cuando las preguntas mal contestadas restan puntos pero las que dejas en blanco no puntúan (ni en positivo ni en negativo). En este caso, ¿qué es mejor, arriesgar y contestar o dejarlas en blanco? Pues dependerá de cómo crees que vas en el examen: suma los puntos que crees que tienes hasta ahora dando por buenas las preguntas que crees haber respondido bien y en base a ello (si ya tienes nota suficiente para aprobar o no) arriesga más o menos.

Aunque no podemos hacer magia y convertir tus dudas en respuestas acertadas, sí que podemos darte unos pequeños trucos para responder un test, que te podrían ayudar en eses preguntas dudosas:

  1. Ante varias opciones que parecen correctas elige la más completa.
  2. Si alguna de las respuestas no te suena de nada, descártala. Si has estudiado, aunque dudes entre varias opciones por sus matices, todas las opciones deberían sonarte. Si alguna no te suena de nada debemos presuponer que es falsa ya que de lo contrario lo habrías estudiado y te sonaría de algo.
  3. Descarta respuestas muy extremas: si una de las opciones de respuesta te indica «nunca», «jamás», «siempre», «en todo caso», «en ningún caso», «en absoluto» etc, descártala ya que suele ser la falsa. Las respuestas correctas suelen contener términos menos absolutistas, como por ejemplo, «en ocasiones», «casi siempre», «a veces»…
  4. Elige la respuesta que concuerde en número (singular/plural) y género (masculino/femenino), con el enunciado.
  5. Si una de las opciones de respuesta es «todas las anteriores son correctas» y al menos 2 de las 4 opciones de respuestas las das por buenas hay muchas probabilidades de que esta opción sea la correcta.
  6. Trata de recordar los enunciados de las preguntas que ya has contestado: algunas preguntas te dan pistas para poder responder otras preguntas.