Cómo aprobar un examen de desarrollo de oposiciones

Estas son las 5 claves para superar con éxito un examen de desarrollo.

Un examen de desarrollo es aquel en el que, partiendo de una pregunta o enunciado general, vas a tener que desarrollar una respuesta argumentada mediante una exposición. Saberse la materia de estudio es fundamental pero no hay que quitarle importancia a cómo la vamos a exponer en el examen. A continuación vamos a darte una serie de pautas y consejos para hacer un examen de desarrollo y deslumbrar al tribunal de oposiciones.

 

Examen de desarrollo
Examen de desarrollo

 

 

  1. Practica antes.

    Vas a saber con antelación tanto los temas a estudiar como el tiempo que vas a tener para hacer el examen por lo que lo ideal es que, reloj en mano, practique en casa la escritura de cada uno de los temas. Cronométrate para ver cuántos folios eres capaz de escribir en el tiempo de examen e intenta resumir los temas en ese número de folios.

  1. Esquematiza las ideas.

    Aunque el examen sea de desarrollo un esquema de cada tema te será de gran ayuda para repasar los días previos al examen. Además, el día del examen, seguir ese mismo esquema te asegurará no olvidarte de ningún punto a tratar.

  1. Estructura las ideas.

    Es importante que expongas los contenidos de forma clara y concisa. Empieza siempre con una pequeña introducción del tema (puede ser una definición o un adelanto de lo que a continuación vas a escribir) y termina siempre con unas conclusiones destacando lo más importante y por supuesto haciendo un pequeño resumen de todo lo que has contado. Si procede puedes incluso nombrar la bibliografía en la que te has basado.

Evita frases demasiado largas o engorrosas, ve al grano y no le des vueltas a una misma idea. También es importante que expongas las ideas de manera ordenada, utilizando apartados y subapartados. Si los numeras le facilitarás al examinador seguir mejor tu argumentación.

  1. Cuida la presentación y la ortografía.

    Parecen cuestiones obvias, pero muchas veces la escasez del tiempo y los nervios nos juegan malas pasadas, por lo que te aconsejamos seguir estos pequeños consejos:

  • Deja espacio suficiente en los márgenes.
  • Escribe en correcto castellano: puedes utilizar siglas y abreviaturas comúnmente aceptadas pero nada de utilizar el lenguaje de la telefonía móvil.
  • Escribe con buena letra. Si al examinador le cuesta entender lo que has escrito empezamos mal. Tras varias horas escribiendo esta tarea no siempre resulta sencilla, por ello es importante que practiques antes en casa y cuides siempre estos aspectos. Puedes probar varios bolígrafos para ver cuál te resulta más cómodo. Te aconsejamos uno que se deslice bien por el papel, que realice un trazo uniforme y preferiblemente de color azul.
  • No hagas tachones. Quedan realmente mal. Si no puedes utilizar el clásico Tipp-Ex y te has equivocado te aconsejamos que la palabra o frase que quieras tachar la pongas entre paréntesis y la cubras con una línea, pero no emborrones el examen con gruesos tachones.
  • Si te has olvidado de poner algo importante y al repasar te acuerdas no intentes meterlo con calzador entre párrafo y párrafo o en uno de los márgenes del folio. Un truco: deja en todos los folios un par de párrafos en blanco al final de cada hoja. Pon un asterisco numerado allí donde se te olvidó decir algo. Ve al final de la hoja y escribe allí lo que se te olvidó, como si se tratara de una nota al pie de página.
  • Rompe la monotonía del texto escribiendo la letra un poco más grande o subrayando los títulos de los apartados del tema que estás exponiendo.
  • Enumera los folios. Te aconsejamos indicar tanto el número de hoja como el número de hojas totales. Por ejemplo si has escrito 6 folios la primera hoja la numerarías como 1 de 6, la segunda como 2 de 6, la tercera como 3 de 6, etc.
  1. – Repasa el examen antes de entregarlo.

    Por muchas horas que lleves escribiendo y por muy cansado que estés no te saltes este paso. Retoma el esquema inicial y comprueba que no te has dejado ningún punto por tratar. Revisa también la ortografía y la coherencia de lo que has escrito. Si ahora se te ocurre algo más o hay algo que quieres cambiar en el momento de utilizar ese espacio en blanco que hemos dejado adrede al final de cada folio.

 

Sin duda la clave del éxito está en el estudio, pero !ojo! no solo el contenido es importante, hay que cuidar también la forma.